Desde mi niñez hasta el día de hoy,
siempre que siento a los fantasmas del pasado
intento oscurecer mi alma,
me aferro a una barca con rumbo a la deriva
situada en medio de una tempestad.
En el momento que siento el frío
y la humedad del mar,
mi mente toma las riendas
y me lleva a esa orilla que tan bien conozco,
llamada "MINAGE".